Pedir en la pantalla
Carta con categorías y fotos, platos agotados marcados, tamaños y opciones con sus reglas, notas y cantidad. Al final, para tomar aquí o para llevar.
Kiosco de autopedido
En hora punta, cada minuto en el mostrador cuenta. Con el kiosco, el cliente elige y personaliza su pedido en una pantalla táctil mientras tu equipo cobra y prepara.
Carta con categorías y fotos, platos agotados marcados, tamaños y opciones con sus reglas, notas y cantidad. Al final, para tomar aquí o para llevar.
El cliente elige el idioma de la carta en el propio kiosco, si tienes la carta traducida.
Antes de confirmar, el kiosco propone acompañamientos del tipo «quizá también te apetezca».
El kiosco muestra un número grande de pedido y «paga en caja». El pedido aparece en el mostrador marcado como pendiente de cobro, y el cajero lo cobra como cualquier otro, con su ticket.
La cocina recibe el pedido, en pantalla o impreso, en cuanto se cobra, de modo que no se prepara nada que nadie haya pagado.
El número aparece en la pantalla de pedidos para el cliente mientras se prepara, así sabe cuándo recogerlo.
Si nadie lo toca, el kiosco pregunta «¿sigues ahí?» y vuelve a empezar. Para salir del kiosco hace falta un PIN que pone el encargado.
Para quién
No. El cliente pide en el kiosco y paga en caja; el cajero cobra el pedido como cualquier otro ticket del mostrador.
En los planes Pro y Premium, para comida rápida, para llevar, cafeterías, panaderías y food trucks. En los perfiles de restaurante con servicio de mesa no aparece.
Una tablet o una pantalla táctil con MZPoS abierto. El kiosco es una pantalla más de MZPoS, no un programa aparte.
Elige un plan, activa tu primer dispositivo y empieza a servir.